Tratamientos en lista, sin explicar
“Implantología, ortodoncia, estética dental”. El paciente no sabe en qué consiste, cuánto dura ni si es para él. Google tampoco tiene contenido que enseñar.
Diseño webs para clínicas dentales, de fisioterapia, psicología y estética. Explican cada tratamiento con claridad, presentan a tu equipo y hacen fácil pedir cita sin llamar.
Quien busca una clínica suele tener un problema, a veces dolor y casi siempre dudas. Si la web no responde rápido y con un tono que dé tranquilidad, cierra y prueba con otra.
“Implantología, ortodoncia, estética dental”. El paciente no sabe en qué consiste, cuánto dura ni si es para él. Google tampoco tiene contenido que enseñar.
Fotos de banco de imágenes y ningún nombre. En salud la gente quiere saber quién le va a atender, qué formación tiene y si está colegiado.
Solo un teléfono que no se coge en horario de consulta. Muchas personas buscan clínica por la noche y quieren dejar la cita pedida en ese momento.
Campos de “cuéntanos tus síntomas” sin aviso de privacidad. Además de dar desconfianza, te obliga a tratar datos de salud que quizá no necesitas.
Sirve igual para una clínica dental del centro de una gran ciudad que para una consulta de fisioterapia en un pueblo. Cambia el contenido, no la lógica.
En una clínica, el contacto que vale es la cita solicitada, sea por la agenda online o por el formulario. Mido cada una y desde qué tratamiento llega, para saber qué páginas traen pacientes nuevos.
También cuento los clics en “cómo llegar” desde la web y la ficha de Google. Lo hago con analítica respetuosa con la privacidad y sin guardar nada de lo que el paciente escribe. Medir no exige tratar datos de salud.
Las búsquedas de salud son muy locales. “Dentista” más el nombre de la ciudad, “dentista” más el barrio, “fisioterapeuta cerca de mí”, “psicólogo” o “clínica de estética” más el pueblo. Para aparecer necesitas una página por tratamiento y una ficha de Google Business Profile completa.
En una ciudad, mucha gente busca cerca de casa o del trabajo. Por eso conviene que la web diga en qué zona estás, con referencias que el paciente reconozca, y cómo llegar en transporte público o dónde aparcar. En un pueblo, la clínica suele atender a pacientes de los municipios de alrededor: dilo en la web.
En la ficha cuenta elegir bien la categoría (clínica dental, fisioterapeuta, psicólogo), añadir los servicios, el horario real y fotos de la consulta. Las reseñas importan mucho, pero responde con cuidado: nunca confirmes en público que alguien es tu paciente ni hables de su tratamiento.
Te lo explico paso a paso en cómo aparecer en Google Maps. Si prefieres que lo lleve yo cada mes, es el servicio de SEO local.
Es un concepto de ejemplo que he diseñado para mostrar el enfoque. No es un cliente real.
Tonos tranquilos, botón de cita siempre a mano y tratamientos agrupados por necesidad. Puedes ver los otros conceptos en proyectos.
Lo que más veo en webs de clínicas y consultas, es que hablan para otros profesionales, no para el paciente. Mucho término técnico y poca respuesta a lo que preocupa de verdad: si va a doler, cuánto va a durar y quién me va a atender.
Mi consejo: escribe cada tratamiento como si se lo explicaras a alguien en la primera visita. Y pon la cara de tu equipo. Una foto real con nombre y número de colegiado hace más que cualquier eslogan.
Una consulta con pocos tratamientos, equipo y formulario de cita encaja en la Web Esencial, desde 420 €. Una clínica con una página por tratamiento y blog es una Web Profesional: desde 630 €, normalmente entre 630 y 1.050 €. Si hace falta integrar una agenda o funciones especiales, lo presupuesto aparte. Siempre con precio cerrado antes de empezar.
Una consulta con pocos tratamientos puede encajar en la Web Esencial, desde 420 € sin IVA. Una clínica con una página por tratamiento, equipo y blog suele ser una Web Profesional, desde 630 €. Tienes el detalle en precios.
Sí. Si ya usas un programa de gestión con agenda online, lo integro en la web. Si no, preparo un formulario de solicitud de cita y tú confirmas. Lo decidimos según cómo organizas hoy la agenda.
El RGPD considera los datos de salud una categoría especial, con más exigencias. Diseño el formulario para pedir lo mínimo, con un aviso de privacidad claro y consentimiento expreso. Los textos legales conviene que los revise tu asesoría o tu DPD.
Depende del tratamiento y de tu comunidad autónoma. La publicidad sanitaria tiene normas propias, así que consulta la normativa de publicidad sanitaria de tu comunidad o a tu colegio profesional. Yo te aviso de lo que suele dar problemas.
Sí. Cambian los tratamientos y el tono, pero la estructura es parecida: qué tratas, quién te atiende, dónde estás y cómo pedir cita. En psicología la discreción del formulario pesa todavía más, y en estética hay que cuidar mucho las promesas de resultados.
No. Trabajo por videollamada y documentos compartidos, y podemos hacer una sesión con tu equipo para revisar los contenidos de cada tratamiento. Puedes empezar por el formulario de contacto.
Solo con consentimiento por escrito del paciente y revisando antes lo que permite tu normativa y tu colegio. Muchas veces funciona mejor enseñar las instalaciones, el equipo y explicar bien el proceso.
Te envío un primer análisis de tu web y una propuesta clara. Sin compromiso.